Entrevista con el Dr. Daniel Martínez Gómez: Biología molecular aplicada a la medicina veterinaria y el desarrollo de soluciones inmunológicas
En el marco de una entrevista con el Dr. Daniel Martínez Gómez, académico e investigador del área de medicina veterinaria, se abordaron en detalle las líneas de investigación que su laboratorio está desarrollando, así como el papel crítico que juega la biología molecular en la comprensión y control de enfermedades infecciosas tanto en humanos como en animales.
Líneas de investigación: de la comprensión básica a la aplicación práctica
El laboratorio del Dr. Martínez articula su trabajo en torno a dos grandes ejes. El primero es de corte fundamental y se centra en el estudio de la patogénesis de enfermedades infecciosas, analizando las interacciones huésped-patógeno, los mecanismos de regulación inmunológica y los sistemas de señalización intracelular implicados en la expresión de genes de virulencia. Particular énfasis se ha puesto en bacterias de interés zoonótico como Escherichia coli enteropatógena, Salmonella spp. y Staphylococcus aureus.
Este enfoque busca comprender cómo las bacterias regulan la expresión génica en respuesta a señales del entorno, con especial atención en la influencia del metabolismo bacteriano sobre los factores de virulencia. Esta perspectiva permite integrar los mecanismos clásicos de transducción de señales con los determinantes metabólicos, abriendo nuevas posibilidades para la identificación de blancos terapéuticos.
El segundo eje de trabajo es de tipo aplicado, y tiene como objetivo la generación de herramientas inmunológicas, como inmunógenos y adyuvantes de origen vegetal. Actualmente, el laboratorio desarrolla un proyecto enfocado en la purificación de compuestos herbales —como saponinas— con potencial inmunoestimulante. La finalidad es evaluar su eficacia como adyuvantes en vacunas dirigidas tanto a humanos como a animales, explorando así alternativas más seguras y sostenibles frente a los adyuvantes tradicionales.
Paralelamente, en colaboración con el Laboratorio de Herbario, también se están evaluando extractos vegetales con actividad antimicrobiana. El laboratorio del Dr. Martínez realiza las pruebas de actividad microbicida y elucida los mecanismos de acción de estos compuestos naturales, aprovechando su experiencia en fisiología y metabolismo bacteriano.
Herramientas moleculares en la investigación veterinaria
Una parte esencial del trabajo que se realiza en este laboratorio depende del uso intensivo de herramientas de biología molecular, como la clonación de genes, la generación de mutantes, el análisis de expresión génica y la caracterización de mecanismos reguladores. Para ello, el Dr. Martínez destaca el uso constante de enzimas de restricción, transcriptasas reversas y kits de purificación y amplificación de ácidos nucleicos, particularmente de la marca New England Biolabs (NEB).
“Las enzimas de NEB han mostrado una actividad excelente. Son estables, requieren pocas unidades internacionales para obtener digestiones eficientes y nos ofrecen alta reproducibilidad en los resultados”, comentó el Dr. Martínez.
El laboratorio ha utilizado estas herramientas en proyectos que involucran desde técnicas como AFLPs y RFLPs hasta la síntesis de cDNA a partir de RNA extraído de bacterias como Campylobacter fetus. Gracias a la confiabilidad de estos reactivos, fue posible llevar a cabo investigaciones que requerían precisión en la detección de niveles de expresión génica mediante PCR en tiempo real.
Una práctica común en su laboratorio es asignar un kit completo a cada proyecto o tesis, garantizando así la consistencia experimental durante todo el proceso. Esta estrategia ha demostrado ser clave para mantener la reproducibilidad de los resultados y evitar las variaciones que pueden surgir al cambiar constantemente de proveedores o reactivos.
Un mensaje para las nuevas generaciones de investigadores veterinarios
El Dr. Martínez concluyó la entrevista con una reflexión sobre el rol cambiante de la medicina veterinaria en la era de las ciencias ómicas. Señaló que, si bien la investigación veterinaria solía estar más enfocada en observaciones descriptivas, hoy resulta fundamental incorporar enfoques moleculares y analíticos.
“Ya no basta con medir la ganancia de peso en un animal. Ahora buscamos entender las causas biológicas detrás de ese fenómeno. Queremos saber cómo influye el microbioma ruminal, qué genes se están expresando, qué vías metabólicas están activas. Y para todo eso, se requiere de herramientas moleculares confiables”, enfatizó.
Finalmente, hizo una recomendación para los investigadores que comienzan: invertir en reactivos de alta calidad es una decisión estratégica. Aunque puede parecer más costoso al inicio, evita la pérdida de tiempo y recursos derivada de la necesidad de ajustar protocolos o enfrentar resultados inconsistentes.
Escrito por: Cristian Miguez, David Rodríguez, Mauricio Fortis


